El Bugatti Veyron Super Sport tiene una velocidad máxima de 432 km/h, por lo que fue el coche de producción para carretera más rápido del mundo, a pesar de estar su velocidad limitada electrónicamente a 415 km/h para proteger los neumáticos, los que a mayor velocidad podrían desintegrarse. Fue lanzado al público en agosto de 2010.

Comentarios
Publicar un comentario